

Si tu perro o gato necesita ser anestesiado para una cirugía o procedimiento médico, es completamente normal que tengas dudas, preocupaciones o incluso miedo. En este artículo, respondemos las preguntas más frecuentes que recibimos en consulta para que puedas tomar decisiones con tranquilidad.
Sí. Hoy en día, la anestesia veterinaria es muy segura cuando se siguen los protocolos adecuados y se individualiza según la condición de cada paciente. Uno de los aspectos más importantes a la hora de garantizar la seguridad es entender que no todos los animales son iguales. Cada perro o gato tiene características únicas, como su edad, estado de salud, historial médico y raza, que consideraremos cuidadosamente antes, durante y después del procedimiento.
En nuestro hospital veterinario tu perro o gato será atendido por un anestesista veterinario que tendrá en cuenta todo lo anteriormente mencionado.
Antes de cada anestesia, realizamos una exploración general completa y una analítica sanguínea para asegurarnos de que todo esté en condiciones óptimas. En algunos casos, es necesario realizar pruebas específicas (como ecografía, parámetros analíticos concretos, pruebas cardiológicas entre otros). Cuando el paciente ya tiene una enfermedad subyacente que sea necesaria revisar antes de la anestesia.
Durante todo el procedimiento tu perro o gato estará monitorizado constantemente, así nos aseguramos de que se mantiene estable en todo momento y podemos intervenir de inmediato cuando observemos cualquier anomalía.
Como cualquier procedimiento médico, siempre hay un riesgo. La mayoría de los perros y gatos sanos toleran bien la anestesia. Las complicaciones graves son poco frecuentes.
Si tuvo alguna reacción adversa a la anestesia en el pasado, es muy importante que nos lo comuniques. Así podremos adaptar el protocolo y minimizar cualquier riesgo.
Lo más habitual es que ayune entre 8 y 12 horas antes del procedimiento. Estas medidas ayudan a prevenir vómitos que puedan desencadenar en otras complicaciones como una neumonía por aspiración durante la anestesia.
Después del procedimiento, el paciente pasará por una fase de recuperación en la que se despertará de la anestesia de manera controlada y te avisaremos para informarte sobre el momento en el que pueda recibir el alta hospitalaria.
Una vez en casa:
Conclusión
En nuestro hospital sabemos que la anestesia puede generar inquietud. Pero queremos transmitirte un mensaje de calma: nuestros profesionales harán que los riesgos asociados a cualquier anestesia se vean reducidos gracias a la supervisión adecuada y a la adaptación de esta a cada paciente. Contamos con equipos de monitorización avanzados y con veterinarios especializados.
Si tu perro o gato necesita ser anestesiado, no dudes en consultarnos todas tus preguntas, estamos aquí para acompañarte y cuidar de su salud con la dedicación que se merece. Nuestro equipo estará encantado de explicarte cada paso y acompañarte en todo el proceso.