

La cojera en perros y gatos es un signo que no debe ignorarse y puede requerir de un tratamiento más o menos urgente. Aunque algunas causas son leves, otras pueden requerir intervención inmediata. Observar con atención, actuar con calma y consultar al veterinario a tiempo puede marcar la diferencia.
La cojera en perros es un problema en la marcha (al caminar o correr) que indica dolor, debilidad o rigidez en una o varias patas (delanteras o traseras), puede ser causada por lesiones traumáticas, problemas articulares (como la displasia o la artrosis), objetos extraños o incluso problemas en las uñas.
La cojera es un signo clínico común en perros y gatos, que puede tener múltiples etiologías, desde causas leves y autolimitantes hasta causas graves que pueden ser quirúrgicas.
Existen distintos datos importantes que podemos intentar recopilar para hacer una mejor evaluación de la situación: observar con atención qué extremidad está afectada y si la cojera es constante o intermitente (por ejemplo, más marcada por las mañanas, durante el ejercicio, etc.). Además, podemos intentar recoger información sobre si nuestra mascota ha sufrido algún golpe o ha tenido alguna caída. También es importante recordar si ha habido otros signos, como quejidos, llantos, temblores o cambios de comportamiento.
Debemos diferenciar cuando una patología es aguda (ha aparecido de forma reciente) o si es crónica (nuestro perro lleva mucho tiempo con la cojera, aunque cada vez sea más marcado).
Para ello, examina la extremidad afectada, busca señales de:
Si tu perro muestra mucho dolor, no insistas y ponte en contacto con un veterinario.
Mientras evalúas el estado de tu perro o de tu gato, es fundamental limitar su movimiento. Evita paseos largos, correr o jugar, así como subir o bajar escaleras y en el caso de los gatos, evitar saltos en casa. El reposo es clave para que una lesión leve no se agrave. Si la cojera es leve y no hay dolor evidente, puedes observarlo hasta que puedas acudir a tu centro veterinario para que lo evalúe un traumatólogo.
Puede ser de mucha utilidad grabar un vídeo de la cojera de tu mascota para que el veterinario la pueda evaluar ya que a veces en el momento de la consulta pueden no presentarla.
Nunca administres medicación de humanos como ibuprofeno o paracetamol sin supervisión veterinaria, ya que pueden ser tóxicos para los animales. Solo un veterinario puede recetar un medicamento seguro y adecuado para tu mascota.
Debes llevar a tu perro al veterinario de manera urgente si:
El veterinario podrá realizar una exploración completa, y si lo considera necesario, indicará las pruebas complementarias necesarias para llegar a un diagnóstico, así como plantear un tratamiento idóneo para tu mascota.