
La hidroterapia es una técnica de rehabilitación que utiliza el agua como medio terapéutico para mejorar la movilidad, reducir el dolor y acelerar la recuperación de perros con afecciones musculoesqueléticas o neurológicas. Su eficacia radica en las propiedades físicas del agua, como la flotabilidad, la resistencia y la temperatura controlada, que permiten un ejercicio de bajo impacto y alta efectividad.
La hidroterapia canina es una estrategia terapéutica cada vez más popular que emplea ejercicios en agua para asistir en la rehabilitación de perros que sufren diversas afecciones musculoesqueléticas y neurológicas. Este método no solo promueve la recuperación, sino que también mejora la movilidad general y la condición física del animal.
Aunque la hidroterapia ofrece numerosos beneficios, es esencial considerar las necesidades y condiciones individuales de cada perro, ya que no todos responden igual a este tratamiento. Además, su eficacia puede depender de la habilidad del terapeuta y del diseño específico del programa (Houlding, 2011; Randall, 2010).
Existen contraindicaciones como infecciones cutáneas, problemas cardíacos graves o heridas abiertas. Antes de iniciar cualquier terapia acuática, es esencial una evaluación veterinaria para determinar su viabilidad.
En conclusión, la hidroterapia es una herramienta terapéutica altamente beneficiosa para la rehabilitación y mantenimiento de la salud en perros con diversas condiciones. Su implementación adecuada, bajo supervisión profesional, permite mejorar la calidad de vida y funcionalidad de los animales, convirtiéndose en un recurso indispensable en la medicina veterinaria moderna.
En el Hospital Veterinario de la Universidad Europea de Madrid disponemos de una caminadora subacuática, una herramienta avanzada para la rehabilitación funcional. Este equipo consiste en una banda transportadora situada dentro de un tanque que se llena parcialmente con agua, lo que permite ajustar el nivel de inmersión según las necesidades terapéuticas del paciente.
El uso de la caminadora subacuática permite una marcha controlada y progresiva, facilitando el fortalecimiento muscular, la reeducación de la marcha y la recuperación del rango de movimiento sin comprometer las articulaciones. Su diseño permite observar y adaptar en tiempo real la posición y el patrón de movimiento del perro, siendo una modalidad especialmente útil en casos postquirúrgicos y neurológicos.