

¿Qué tienen en común el polen, las gramíneas, y los ácaros? Si sonríes porque sabes la respuesta, posiblemente eres una entre los millones de personas en el mundo que sufren alergia. La alergia es una reacción de los mecanismos de defensa del organismo frente a sustancias inocuas, a las que erróneamente considera enemigas, y que se convierten para un individuo en concreto en “alérgenos”. La consecuencia del error de apreciación es que los alérgenos, cuando penetran en la piel, producen picor. Esto no ocurre siempre; solamente en individuos genéticamente predispuestos- las personas alérgicas- que, ya de entrada, tienen la piel más seca y débil de lo habitual. El picor induce al rascado, en un intento de aliviar las molestias, pero sólo de forma temporal, y además hace que se produzcan infecciones secundarias.
Ya ves, ¡todo esto ocurre en las personas alérgicas! Pero lo que a lo mejor no sabías, es que los perros ¡también pueden ser alérgicos!
Sí, de hecho, las alergias son la segunda causa de consulta al veterinario después de las diarreas. Los síntomas van desde un rascado esporádico hasta problemas muy graves de infecciones multirresistentes.
Sí y no. Los mecanismos íntimos son muy similares, y hay un componente genético que hace que ciertas personas y razas de perros como el Golden Retriever, el Bulldog Francés o el West Highland White Terrier estén predispuestas. En estos individuos, la barrera natural de la piel está alterada y son más sensibles a que los alérgenos (pólenes, las gramíneas, los ácaros...) penetren y a que la hidratación natural se pierda.
De hecho, el modelo canino es muy útil para avanzar en las investigaciones en la alergia humana. Sin embargo, es frecuente que las personas alérgicas sufran rinitis y asma, signos que son bastante raros en los perros, y estos tienen como una de las manifestaciones más comunes la otitis externa, que puede convertirse en un problema recurrente y grave.
En cuanto a las alergias alimentarias, en las personas los culpables son los frutos secos en la mayoría de los casos. En los perros, son las proteínas las que causan el 99% de las alergias. Contrariamente a lo que se piensa, el “grano” que llevan los piensos rara vez da problemas ya que el sistema digestivo de los perros ha evolucionado a la vez que el de los humanos para poder digerirlo y aprovechar sus nutrientes.
Los signos que puedes observar si tu perro es alérgico son:
Debes saber que el diagnóstico es clínico y no hay ninguna prueba específica que lo pueda garantizar como en otro tipo de enfermedades. Una vez que, por la historia y los signos clínicos, tu veterinario ha llegado a la conclusión de que tu peludito es alérgico, comenzará un protocolo de diagnóstico que incluirá el control de parásitos, una rutina con cuidados especiales de la piel, y posiblemente un cambio de alimentación. Si te interesa el tema, permanece atento a este blog porque seguiremos informando.