

El tubo de esofagostomía es un dispositivo de alimentación enteral que se coloca quirúrgicamente en el esófago cervical, permitiendo la administración directa de alimento, agua y medicación.
Está indicado en pacientes que presentan:
Mantener una nutrición adecuada es clave para evitar la pérdida de masa corporal, favorecer la cicatrización de tejidos y optimizar la respuesta inmunitaria.
La alimentación se realiza mediante dietas líquidas o papillas de textura tipo “papilla” específicamente formuladas, administradas que se administran con jeringa siguiendo las pautas indicadas por el un veterinario.
Recomendaciones técnicas importantes:
En algunos pacientes, el veterinario puede indicar ofrecer alimento por vía oral antes de utilizar el tubo, utilizando este último como complemento si la ingesta espontánea es insuficiente.
El cuidado y la limpieza del orificio de entrada del tubo son esenciales para prevenir infecciones locales.
Al tratarse del cuello, es conveniente mantener un vendaje suave y que no resulte tirante ni excesivamente apretado para el paciente.
Una vigilancia diaria permite detectar de forma precoz cualquier alteración cutánea o inflamatoria.
El propietario debe revisar a diario tanto el tubo como el estado general de la mascota. Es imprescindible consultar con el veterinario ante la aparición de:
La detección temprana de estos signos permite actuar de forma rápida y evitar complicaciones más graves.
El tubo de esofagostomía es una herramienta de soporte nutricional eficaz y segura cuando se maneja correctamente en el entorno domiciliario. Con una técnica adecuada, una higiene rigurosa y una vigilancia constante por parte del propietario, contribuye de forma decisiva a la recuperación y bienestar del paciente.