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¿Por qué cierra el ojo mi mascota? Problemas oculares

25 de julio de 2026
perro con un problema ocular

Si tu mascota cierra un ojo, lo más normal es que esté sufriendo algún tipo de problema ocular, por lo que identificar la causa el básico para su tratamiento y recuperación, minimizando las secuelas que se puedan producir en su visión.

¿Por qué cierra el ojo mi mascota?

Cerrar el ojo suele ser un signo inequívoco de dolor en cualquiera de nuestros animales y una fuente de preocupación para sus tutores. Aunque suele ser un signo de alarma que requiere cierta urgencia en la consulta veterinaria no necesariamente tiene porque ser algo grave. Acompáñanos para descubrir más sobre los problemas oculares de nuestras mascotas.

¿Cómo puedo identificar un problema ocular?

Como ya hemos mencionado, la señal más evidente de la presencia de un problema ocular es el dolor. Este dolor se manifiesta con el ojo cerrado o entrecerrado y es conocido como blefaroespasmo. Ocasionalmente puede acompañarse de otros signos como la fotofobia o sensibilidad exagerada a la luz y el rascado.

Otros síntomas que pueden observarse son el enrojecimiento ocular, la presencia de lagrimeo o de secreciones, que pueden ir desde las más transparentes y limpias hasta, las amarillentas, verdosas o purulentas, y que frecuentemente suelen dejar restos pegajosos o costras alrededor de los ojos.

No obstante, los signos más alarmantes y que pueden requerir una atención más urgente, incluyen, como ya hemos mencionado; el dolor, la pérdida brusca de visión, y la falta de transparencia en el ojo, ya sea por la presencia de sangre, o por cambios hacia un color más blanquecino o azulado.

Problemas oculares más frecuentes en las mascotas

Dentro de los problemas oculares más habituales que pueden padecer nuestros animales destacan los traumatismos, bien por golpes romos que no dejan heridas visibles, tales como impactos con pelotas o con los mosquetones de la correa, o mucho más habituales y dolorosas, las úlceras corneales.

Otros motivos frecuentes de consulta incluyen los cuerpos extraños, espigas alojadas bajo los párpados y que suelen cursar con abundante secreción e inflamación conjuntival, o mucho más peligrosos, los cuerpos extraños corneales que pueden producir heridas profundas sobre la superficie del ojo e incluso perforaciones.

Los cambios de color, especialmente si van acompañados de pérdidas de visión, como el glaucoma o las hemorragias intraoculares, son siempre urgentes y deben ser valorados lo antes posible.

Localización del problema: examen oftalmológico

Un adecuado examen oftalmológico nos permitirá identificar la causa de la molestia y origen del problema, permitiendo instaurar el tratamiento más oportuno para cada caso.

La exploración realizada en consulta incluye pruebas neuroftalmológicas, como la valoración de reflejos pupilares y de la visión. Un control de la producción lagrimal y de la presión intraocular, así como un examen con lámpara de hendidura y fluoresceína, que nos permitirá detectar los más pequeños cambios existentes en la región anterior del ojo. Posteriormente se suele dilatar la pupila para poder observar la región posterior del ojo y valorar es estado del vítreo y de la retina, completando de esta manera el estudio. 

En definitiva, el cierre del ojo en una mascota es un signo frecuente que suele indicar la presencia de dolor ocular y aunque no siempre implica una patología grave, sí que requiere una valoración veterinaria con el fin de evitar complicaciones y preservar la visión.

Ante cualquier duda, una revisión precoz puede marcar la diferencia.